29.11.10

Los bocadillos de muchos sabores; la degustación de bocadillos como si fueran tapas

Pues efectivamente los bocadillos son una solución perfecta para una noche de cena rápida o para una excursión al trabajo o al campo. Todos tenemos nuestro bocadillo preferido. Uno de atún con cebolla pochada, uno de calamares a la romana con salsa brava, uno de tortilla de patata con anchoas.

Los bocadillos tienen dos partes fundamentales además del relleno. Una es el pan crujiente, recién hecho, casi sabroso. El otro es la salsa, el acompañamiento del ingrediente principal que así se convierte en secundario, el “añadido”.

El bocadillo tiene que tener un tamaño aceptable, digamos que con pan de barra sería el tamaño de un palmo o algo menos. Pero como en todo tipo de platos, la medida es variable. ¿Quién no saborearía una degustación de mini bocadillos en pan chapata a base de uno de salmón, otro de atún, tortilla chorizo, anchoas con pimientos, jamón cocido con queso, calamares en salsa americana o para terminar uno vegetal? Es crear pequeños bocadillos como si fueran tapas con sabores distintos pero muy sabrosos e incluso atrevidos. La imaginación a la cocina, al poder del sabor.

Sabores para tortilla de patatas con algo más

La tortilla de patata, la tortilla española, tiene muchas posibilidades, pero el gran debate sin solución es sobre si debe llevar o no debe llevar cebolla pochada en su composición, junto al huevo y la patata.

La cebolla es un añadido que le da más suavidad, pero no se debe abusar de ella. En su justo tamaño, muy picada, y a lo sumo como un par de dientes de ajo en tamaño final, para calcular la cantidad.

En algunos bares y restaurantes, diferencian claramente las dos tortillas —con y sin cebolla— pero añaden demasiada cebolla a la de “con”, estropeando algo el resultado final.

Pero a la tortilla de patata le va bien mezclado en su composición junto al huevo y la patata, tanto el ajo, como el pimiento verde pochado muy picado, el pimiento rojo picante, o una chorradita de leche.

Y por encima le va fenomenal unas anchoas, unos pimientos asados o unos filetes finos de jamón serrano por poner algunos ejemplos sencillos.

26.11.10

"Menos es más", una bebida refrescante de CocaCola

“Menos es más” es un producto que parece novedoso aunque en realidad ya existía en el mercado desde otras marcas y con diverso resultado comercial y de sabor.
En 2009 la marca CocaCola lanzó al mercado estas botellitas de “Menos es más” con capacidad de 275 ml con los que se puede hacer dos litros de refresco por botellín.
Sin duda ocupa muy poco espacio en la nevera o en despensa, parece muy interesante, pero hay que aclarar algo importante. No es un zumo de frutas, no es un néctar.
Es una bebida refrescante.
Con similar resultado al que se obtiene con bebidas refrescantes ya muy asentadas en el mercado. Aunque mejor de sabor que todos estos productos de polvo o similares que también se venden para hacer en casa bebidas refrescantes sin tener que almacenar botellas grandes.
“Menos es más” de sabor a naranja —que es el probado— resulta agradable, con la acidez justa, sin burbujas, queriendo parecerse a un zumo de naranja aunque sin conseguirlo, no por mucho, todo hay que decirlo. Sobre precios, hay tanta variedad que resulta imposible pronunciarse.
Mejor relación calidad precio que algunos, peor que otros. Pero al menos con algunas variables interesantes.

25.11.10

Porrusalda, sopa contundente y espesa de puerro con variables

La porrusalda es una sopa espesa y contundente o un guiso de verduras con pescado. Sentado esta base principal entenderos mejor la complejidad de un plato muy sencillo, de gran sabor pero con muchas variantes según quien hable o en donde se toma. Siempre el puerro es la base principal de la purrusalda.
No es la porrusalda un plato vasco aunque lo parezca y se asegure. Es un plato de campo, de pescadores, del interior de Castilla incluso o de la costa levantina.
En una olla pondremos un litro de agua a hervir y añadiremos un par de minutos unos trozos de bacalao desalado. Lo tendremos un par de minutos cociendo y lo retiraremos para reservar, quitando las pieles que las volveremos a añdir al caldo. En el agua (o ya caldo) pondremos a cocer una cabeza de pescado con unas raspas o en caso de no tener pescado de sabor añadiremos unas partilla de caldo de pescado.
Unos minutos de cocción y apagar.
Cortamos en trozos pequeños dos puerros (recordar, la base de la porrusalda) bien limpios de tierra. La zona tierna pero verde de los puerros también se puede añadir. Ponemos los puerros en una olla junto a una cucharada de aceite de oliva y media de mantequilla. Pochamos los puerros con algo de sal, con fuego lento y tapado para que el puerro sude y quede suave y blandito. A los 10 minutos de refreír el puerro, añadimos una zanahoria cortada en láminas finas y seguimos dando vueltas. A continuación una patata del tamaño aproximado a la zanahoria cortada en trocitos pequeños.
Añadimos entonces el caldo de pescado que hemos hecho antes y dejamos cocer todo unos 20 minutos. Rectificar de sal.
Cuando falten unos 2 minutos añadir el pescado desmigado y remover todo.
Se puede añadir junto al pescado un par de dientes de ajos cortados muy finos, refritos en un poco de aceite y con un golpe de pimentón. Pero para ello te tiene que gustar el ajo.
Hay una variable que es sin pescado. El caldo se hace con una carcasa de pollo en vez de con sabor a pescado, pero el resto del plato es igual al anterior.
Se puede cambiar la patata por unos granos de arroz o incluso añadir también col de hoja finamente picada. Pero en todas las variables el puerro debe ser el dominante en el plato.

22.11.10

Crepería La Maison, de Zaragoza

Probamos los servicios de una creperie —"La Maison"—, situado en el barrio de Santa Isabel de Zaragoza, un local pequeño, de ambiente familiar, muy bien decorado y con un grifo de cerveza que cuelga del techo. Pero que merece la pena visitar.
Tiene una extensa carta, que abarca desde las ensaladas, a los bocadillos, tostadas, pizzas, platos diversos y por supuesto crepes.
Muy bien presentados, recién hechos y de gran tamaño, nosotros optamos por un crepe de espárragos verdes, gambas y champiñones y otro crepe de pollo con setas y salsa de foie. Muy buenos los dos, más que suficientes para una cena, bien presentados y correctos de sabor y cocina.
Había también de quesos, de marisco, con anchoas, con queso, jamón cebolla y patatas.
De postre, crepe también, pero esta vez de chocolate, nata y nueces, delicioso, pues el chocolate sabía a avellanas y se mezclaba con el toque amargo de las nueces.
También tenían para elegir, batidos, tarta de queso, flan de café o de chocolate blanco, trufas...
Buena relación calidad precio teniendo en cuenta al buen servicio que ofrece su personal. Ideal para cenar con amigos o con la familia. aunque es recomendable reservar mesa para encontrar sitio.

21.11.10

¡Qé Muffin!, de Panrico

Hoy tenemos un nuevo producto de bollería industrial, un producto de Panrico, de la familia ¡Qé!. Su presentación para la venta al público es en un envase individual con un peso de 105 gramos y un precio que puede ir entre los 0,81 y los 0,96 céntimos, según el hipermercado o supermercado donde se compre.

Está relleno de cacao y decorada la zona superior del muffin con un recubrimiento de chocolate. ¡Qué punta más tentadora, parece al abrirse!

Los principales ingredientes de los que está compuesto son de azúcar, harina de trigo, agua, aceite de girasol, huevo líquido pasteurizado, jarabe de glucosa y fructosa, cacao en polvo, leche desnatada en polvo y chocolate.

Es de sabor esponjoso, suave, con un delicioso y tierno sabor del chocolate de la punta. Interiormente está rellena de cacao ocupando este la mitad del muffin. Como dice el eslogan de la marca, tierno de la primera a la última rebanada, se podría aplicar a la fecha de caducidad, diciendo que es tierno desde la fecha de envasado a la fecha de caducidad.
En contra su precio, algo elevado para ser una magdalena crecida hasta producto individual y diferente, que aspira a ser un producto para niños y colegios.

Patatas fritas de bolsa, sabor chorizo

Hoy presentamos un nuevo producto de snack, unas patatas fritas de bolsa con presunto sabor a chorizo, de marca Lay’s.
Al abrir la bolsa uno se lleva la primera sorpresa, el olor que desprende el producto parece real, huele a chorizo casero, aunque el olor se mantiene solo un tiempo. 
Parece un buen producto.
Al servir en plato las sensaciones no son las mismas. No sabe tanto a chorizo como a queso ahumado, a una mezcla conseguida de patatas fritas de bolsa ya conocidas con sabor a queso, al que parece que le han añadido un toque de ahumado con la intención de parecerse a chorizo. 
Resultan eso si, unas patatas de bolsa distintas, pero no son capaces de hacernos convencer de que saben realmente a chorizo. O al menos, al mismo chorizo que se desprendía del olor al abrirse la bolsa. Unas patatas de calidad, bien crujientes, bien de sabor, pero tal vez no logradas en su intento por hacerlas con sabor a pattas fritas de chorizo, como así anuncian. Dependerá también de gustos.

Cómo hacer carpaccio de carne, en casa

Hacer carpaccio de carne en casa nos parece imposible, pues la carne no se deja cortar tan fina como quisiéramos. Por eso optamos por comprar envases de carpaccio ya preparados, caros y a veces con los filetes de la carne muy pegados y con dificultad para presentar bien.

Pero en casa si que podemos hacer un carpaccio fino, incluso muy fino, sin grandes herramientas.

Cortamos o mandamos cortar al carnicero, unos filetes finos de solomillo de ternera. Una vez en casa los ponemos entre dos láminas de film de cocina, de plástico de cocina. Y con el fondo de un cazo grueso le damos un buen golpe encima de una madera hasta estirarlo y aplanarlo. La carne no pierde jugo y queda perfecta. Eso si, el plato hay que prepararlo en el momento de servir.

Una vez la carne delgada y plana, le ponemos sobre un plato, la salamos ligeramente o al gusto, le añadimos algo de pimienta negra recién molida, unas gotas de aceite de oliva, limón si así gusta más por no estar pensando que comes carne cruda, y unos golpes de queso fuerte y seco rallado.

También se puede suprimir el queso y poner cebolla finamente picada junto a pepinillos. O rabanitos en láminas. O incluso simplemente sola la carne con unas chorraditas de aceite picante.

16.11.10

Migas a la aragonesa con panceta

Corta medio kilo de pan del día anterior en finas rebanadas (o compra una bolsa de pan ya cortado para migas) y colócalas en un cuenco grande, riega las rebanadas de pan a primera hora de la mañana en el que vayas a hacer las migas con un vaso de agua algo salada que irás añadiendo sobre el pan con los dedos de la mano como si regaras el pan con el agua y vete girándolas ligeramente para que el agua les llegue a todas las migas. Seguidamente tapa el cuenco con un paño y déjalas durante 3/4 horas a que se pongan húmedas.
alienta en una sartén grande tres cucharadas soperas de aceite de oliva, pela y corta en láminas 4 dientes de ajo y dóralos en la sartén añadiendo unos 150 gramos de panceta con tocino cortado en daditos. Cuando los ajos estén dorados, incorpora el pan y remueve todo el conjunto para que se mezcle. Debes continuar con las vueltas de las migas durante los aproximadamente 15 minutos que les cuenta hacerse a las migas. El pan debe quedar bastante desmigado y se debe quedar ligeramente pegado a la cuchara de madera con la que demos vueltas al pan.Servir con granos de uva negra o blanca, según gustos. Hay personas que prefieren una patata asada, desmigada añadida en el último momento como las uvas.

Vinagreta de ajo y miel. Mezcla de ácido y dulce

Vamos a dar una pista para hacer unas vinagretas diferentes, que nos pueden servir para ensaladas, para pescados, patatas, espárragos o incluso cuscús o algo de pasta.
Mezclamos medio ajo muy finamente picado con una cucharada sopera de miel, una cucharadita pequeña de mostaza de grano, una cucharada sopera de zumo de limón y cucharadas soperas de aceite de oliva. Mezclamos bien y tenemos una salsa vinagreta diferente.
Podemos suprimir el ajo, cambiarlo por cebollino o perejil o pimienta negra. Podemos aumentar algo la miel para hacerlo más dulce o el limón para hacerlo más ácido. Aquí os dejo las variables, a vuestro gusto.

9.11.10

Ternasco de Aragón. Recetas y explicación

La carne de ternasco corresponde a la carne de los corderos menores de 90 días que pertenecen a alguna de las siguientes razas ovinas autóctonas aragonesas: raza Rasa Aragonesa —la más extendida en Aragón—, Ojinegra y Roya Bilbilitana. Es un tipo de carne que se encuentra en todas las carnicerías de Aragón y en muchos de sus Grandes Superficies, con unos sellos indicativos para que no existan dudas de su procedencia.
Es un cordero con un peso en vivo de unos 12 kilos aunque en algunos pueblos de Aragón se sacrifica con 70 días y uso 10 kilos en vivo. Es una carne ideal para hacer frita o asada, con un sabor a carne joven y nada fuerte, sin sabores a hierba o a animal sacrificado, lo que le confiere gran calidad para recetas en las que se desea una carne con sabor natural, algo complejo con otras razas de corderos.
Las recetas más conocidas son las paletillas asadas, las costillas fritas o empanadas, los jarretes guisados o los bajos de ternasco muy fritos (casi churruscados) o guisados como los jarretes. Sin olvidar la maravilla de carne a la brasa para días de fiesta y celebración.

8.11.10

Ensalada templada de setas y jamón

Una ensalada templada de setas o champiñones si no tenemos setas es muy sencilla de hacer y resulta una forma diferente de presentar una ensalada.
Sobre una ensalada picada fina junto a un poco de cebolla que no pique y unos granos de maíz más medio tomate cortado en láminas, regado con un poco de vinagre y sal, montaremos el plato con unas hojas de endivias para dejarlo algo más decorado.
En una sartén ponemos a freír en una cucharada de aceite un picado fino de jamón serrano. Cuando el jamón esté hecho sin pasarse, lo retiramos y añadimos a la sartén una setas picadas pequeñas. Pueden ser setas de cardo o si por tu zona y temporada tienes la suerte de tener unas setas mejores, pues mucho mejor. La salteamos en el aceite hasta que estén hechas sin pasarse.
Terminamos el plato poniendo sobre la ensalada y en caliente las setas, luego el jamón salteado para terminar añadiendo por encima de todo el aceite de freír ambos.
Y a servir antes de que se enfríe del todo el plato.
Puedes añadir un poco de queso rallado por encima o unas alcaparras o unas rodajitas de olivas cortadas sin hueso o incluso a la hora de freír las setas añadir unos ajos laminados. Depende ya de gustos.

7.11.10

De cómo cocinar nos hizo más humanos

La cocina es un rasgo distintivo y único de la especie humana. Ningún otro animal tiene capacidad intelectual para prepararse ni tan sólo un filete a la parrilla –lógicamente, tampoco su anatomía se lo permitiría en la mayoría de los casos–. Y, sin embargo, al contrario de lo que podríamos pensar, cocinar no es para nada un invento moderno, sino que tiene cientos de miles de años, como también el acto de reunirse alrededor de unos buenos manjares.

De hecho, cocinar podría ser incluso anterior a la humanidad. Existe una hipótesis científica novedosa que defiende que el arte de preparar la comida fue el detonante que nos hizo abandonar definitivamente a nuestros antepasados simios y convertirnos en personas. Y no sólo eso, sino que además, cocinar impulsó el desarrollo de sociedades complejas. "Nuestra capacidad para mejorar el consumo y aprovechar los alimentos es la clave para entender el salto evolutivo que nos separó del resto de los simios", afirma el primatólogo y profesor de Antropología Biológica de la Universidad de Harvard, Richard Wrangham. "No somos lo que comemos, sino el cómo lo comemos".

6.11.10

Queso Cabrales o Roncal, como postre dulce

Los quesos fuertes de sabor y en especial los tipo Cabrales aunque sirven los curados y muy curados se pueden servir en plato como un postre dulce, si le añadimos una fruta.
Cortamos unos filetes finos de Cabrales, Idiazabal, Manchego o Roncal y ponemos por encima del queso o bien unas gotas generosas de miel o bien unos filetes de uvas blancas o unas láminas de pera dulce. El cambio es fabuloso de sabor, se realza el queso y se obtiene un nuevo producto que encaja maravillosamente con un cava, un moscatel, un vino generoso, un vino rancio.
Aconsejo la prueba para convertir un queso fuerte en algo novedoso con unos pequeños cambios en la presentación. Una simple miel o una fruta. Si la miel es de sabor fuerte mucho mejor.

2.11.10

Huevos cocidos cuadrados



Si alguna vez ha tenido la necesidad imperiosa y urgente de hacer unos huevos cocidos cuadrados, tiene la solución en un aparatito de precio no muy caro. Sobre unos seis euros.

Si quieren conocer la dirección, pinchen aquí.

Nuestras cocinas están llenas de trastos y nunca se sabe hasta qué punto no sirven…, para casi nada.

Lo cierto es que según vas comprando, te vas dando cuenta de que lo clásico es lo básico y más que suficiente. Pero servir huevos cuadrados, tiene su punto.