22.6.11

Sencilla tapas para velada divertida nocturna

Se puede jugar con la comida, pero respetando lo que se sirve. La imaginación está abierta para poder disfrutar comiendo, pero sirviendo siempre elementos comestibles y si no conocemos mucho a los comensales, sencillos e incluso simples. Un chorizo cocido en vino blanco durante 10 minutos y servido con dos ajos en vinagreta. Unos tomate cherry simplemente con aceite del Bajo Aragón y sal, enteros para que “exploten” en la boca al tomarlos. Un salmorejo con jamón en una lonchita en vez de picado. Una taboulé son menta y generosamente aderezada. Son platitos muy sencillos que si se sirven de uno en uno pueden servir para una velada divertida, acompañada de un Somontano o un Castilla joven.
Si la presentación de cada plato viene acompañada de alguna pequeña historia, de un juego ligero y no pesado, de una música o una bebida distinta y bien elegida, de cierto juego bien elegido, puede ser una excelente velada.