7/4/26

Migas aragonesas con huevo frito con puntillas


No, no es fácil imaginarse unas migas aragonesas con huevo frito y puntillas, rodeadas de media docena de uvas moradas. No es sencillo imaginárselo sin oler el plato, sin poderlo probar, solo viéndolo en una imagen.

Las migas deben estar húmedas, blanditas, conservando su forma de migas de pan bueno, sabrosas y con chorizo y sebo de cordero, bien fritas, no en exceso de cantidad para que no repitan mucho y para eso se le añade las uvas de cualquier color o incluso hay otras personas le ponen unos trocitos de patatas cocida.

Y el huevo frito debe ser de verdad, de esos que ya casi no hay, de los de corral de verdad, de como mínimo gallinas sueltas que coman maíz de vez en cuando. 

Mejor en el campo, con amigos, comiendo todos de la misma perola colectiva y de barro, y con cuchara de madera de boj, pero eso son ya añadidos para premio.

¿Vino? Sí, puede ser un tinto de Borja, pero yo prefiero un rosado de Somontano o de Calatayud. Eso va en gustos.