15/6/26

El sabor de una cerezas o de un buen tomate


Hoy os enseño una caja de cerezas de Bolea en Huesca, compradas en el pueblo, recién cogidas. No son las mejores cerezas posibles, hemos tenido años con mejor tamaño, pero sí son las cerezas cogidas en su punto, y vendidas cuando mejor están de sabor. Ligeramente ácidas, piel muy tersa que parece reventarse al masticar, gusto que dura en boca dejando color y sabor durante un tiempo.

Ya no queda ni una de esas cerezas, como es lógico pues hay que comerlas pronto ya que se recogieron en su punto, esta imagen es de primeros de junio, pero lo que quiero traer aquí es el sabor. Hablar del sabor. 

Me daría igual hablar de las cerezas, del tomate, del calabacín, de las judías verdes. Si tienes una amigo con un campo, una huerta, sabes perfectamente que los productos son más feos, a veces mucho más feos, pero saben de una forma totalmente diferente. 

No es que hayamos perdido el sabor de los productos de la huerta, es que por una parte tienen que ser mucho más caros, y por otra parte, la mayoría de estos sabores, de estos productos, se vender fuera de los mercados tradicionales, de los supermercados, de las grandes marcas de centros comerciales.

Es lo que hay, se puede intentar encontrar tomates que sepan a tomates, e incluso que huelan a tomates. La otra opción es intentar tenerlos en tus macetones si tienen opción en una terraza. El tomate no es complicado. El pimiento verde tampoco. Los sabores siguen existiendo, pero lo que compramos por comodidad y precio, ya no lo tienen.

1/6/26

Ensalada aragonesa. Ilustrada o sin ilustrar


Esto que vemos arriba es una ensalada aragonesa en su versión más sencilla, la que se sirve como acompañamiento a carnes asadas o a segundos platos contundentes. No es una ensalada como entrante ni como primer plato. Es una ensalada aragonesa sencilla y fácil.

Tiene sus diferencias de calidad que a continuación explicaré, y que en Aragón llamamos Ensalada Ilustrada

La ensalada que se sirve como acompañamiento debe llevar simplemente tomate bien rojo y con sabor, y aquí hay varias opciones pero lo de que sepa a tomate, pues es imprescindible, incluso que huela a tomate. Podría decir que el mejor es el tomate de Barbastro, pero es que eso era antes, ahora hay tomate que se vende con el nombre de Barbastro y cultivado fuera de España.

Luego cebolla de Fuentes de Ebro o cebolla dulce y tierna. Por debajo y de cama debe tener ensalada, y aquí también hay versiones. Yo prefiero la lechuga clásica, y menos la lechuga iceberg, pero para gustos y dineros están los colores. Y por encima unas aceitunas negras de Aragón, que son sabrosas o fuertes.

Bien de sal, generosos en aceite de oliva del Bajo Aragón y algo de vinagre sin pasarse. Estos los los ingredientes básicos.

Si fuera un primer plato de verdad, de cierta calidad, de los llamados Ilustrados, hay que añadirle unos espárragos en conserva al menos, un huevo duro cortado por la mitad, y si acaso unas lascas de atún o bonito en escabeche

Podría también llevar unas pocas de alubias blancas cocidas o de pochas, un toque de patata cocida, unas lascas de un buen jamón de Teruel, pero más que diversos ingredientes, es fundamental que los que lleve sean de calidad, sobre todo los básicos como el tomate y la lechuga. De buen y contundente sabor y frescor.