16/6/26

Sopa de cebolla instantánea o de sobre


La sopa de cebolla de sobre es una de las más conseguidas en formato instantáneo, en los que hay que tener en cuenta sobre todo la cantidad de sal que llevan los sobres. Incluso es una presentación que se mantiene muy similar entre países europeos. 

Da igual si son sobres de sopa de cebolla alemana, españolas, suizas o italianas. Algo que no sucede con otros tipos de sopa instantánea. Y efectivamente, no hacer caso a la imagen que acompaña al sobre, pues la cebolla es muy muy pequeña. Lo importante es el sabor. 

Lleva sobre un 40% de cebolla deshidratada, lo cual es suficiente, muy correcto. Si hablamos de 46 gramos de producto estamos hablando de 19 gramos de cebolla deshidratada, que ya está bien.

Mi consejo si deseáis hacer una sopa de cebolla o de verduras algo más personal es no hacerla con agua, y utilizar un caldo de verduras hecho por vosotros. Y no añadir el sobre entero, y utilizar el sobre para el doble de raciones. En estos casos de 3 raciones por sobre, yo como mínimo lo utilizaría para cuatro personas, y mejor para seis. 

Es una sopa sabrosa, fácil de digerir, sencilla de hacer en 10 minutos, e incuso muy sencilla si en vz de agua o caldo de verduras vuestro, se utiliza caldo de verdura de caja. Que por cierto, es otro gasto absurdo, pues un caldo de verduras propio es de lo más sencillo.

15/6/26

El sabor de una cereza o de un buen tomate


Hoy os enseño una caja de cerezas de Bolea en Huesca, compradas en el pueblo, recién cogidas. No son las mejores cerezas posibles, hemos tenido años con mejor tamaño, pero sí son las cerezas cogidas en su punto, y vendidas cuando mejor están de sabor. Ligeramente ácidas, piel muy tersa que parece reventarse al masticar, gusto que dura en boca dejando color y sabor durante un tiempo.

Ya no queda ni una de esas cerezas, como es lógico pues hay que comerlas pronto ya que se recogieron en su punto, esta imagen es de primeros de junio, pero lo que quiero traer aquí es el sabor. Hablar del sabor. 

Me daría igual hablar de las cerezas, del tomate, del calabacín, de las judías verdes. Si tienes una amigo con un campo, una huerta, sabes perfectamente que los productos son más feos, a veces mucho más feos, pero saben de una forma totalmente diferente. 

No es que hayamos perdido el sabor de los productos de la huerta, es que por una parte tienen que ser mucho más caros, y por otra parte, la mayoría de estos sabores, de estos productos, se vender fuera de los mercados tradicionales, de los supermercados, de las grandes marcas de centros comerciales.

Es lo que hay, se puede intentar encontrar tomates que sepan a tomates, e incluso que huelan a tomates. La otra opción es intentar tenerlos en tus macetones si tienen opción en una terraza. El tomate no es complicado. El pimiento verde tampoco. Los sabores siguen existiendo, pero lo que compramos por comodidad y precio, ya no lo tienen.