El hummus es un producto barato, saciante y vegano, y además es un alimento con un gran crecimiento en el consumo por ser un plato muy completo, acompañante de casi todo, con mucha fibra y proteína vegetal, y fácil de hacer en casa o de comprarlo a precios lógicos en los supermercados.
Este que vemos arriba es un ejemplo de posibilidades. Es de supermercado, pero a continuación hablaré de hacerlo en casa, pues es muy sencillo. En este caso es de ALDI y está hecho con el añadido de calabaza, cúrcuma y pimienta para darle sabor diferente, y como es lógico, con garbanzo y un aceite, en este caso de colza.
El hummus es simplemente garbanzos cocidos triturados y una grasa que siempre es mejor que sea aceite de calidad virgen extra. Puede ser de oliva o de girasol u otro. Y a ese triturado que puede ser más o menos grueso, según los gustos, se le pueden añadir diversos elementos para darle sabor.
Puede llevar verduras, especias, toques picantes, dulces, avinagrados, ácidos, etc. Más o menos sal, o incluso ninguna.
Y tras ese triturado, puede llevar semillas en su interior, mezcladas o puestas a modo decorativo, como sésamo (o pasta de sésamo), pipas diversas, nueces, piñones o almendras picadas, por poner algunos ejemplos fáciles.
Los comprados en supermercado, no controlas la cantidad de garbanzos, tampoco el tipo de aceite o grasa, los conservantes o si llevan o no patata. Pero son buenos y fáciles de presentar.
En Oriente es normal que sea una pasta de garbanzos con pasta de sésamo, nosotros en los supermercados a veces cambiamos esa pasta por fécula de patata para que se unten con facilidad. Por eso es importante ver en los hummus de supermercado qué ingredientes tienes. Y decidir por ello.
En casa podemos poner el aliño que deseemos, y en cada ocasión cambiarlo en la batidora o trituradora para modificar sabores. Y decidir que al menos del total un 60% sea garbanzos y no por ejemplo un 40% que como máximo tienen muchas marcas. Y podemos decidir añadirle limón y no vinagre, naranja, sésamo, comino, ajo, pimentón, hierbas naturales, piñones, etc.
Incluso en casa podemos decidir no ponerle mucho aceite, cuando sabemos que en los supermercados y para que sea más suave y consumamos más, siempre llevan sobre un 30% de grasa vegetal. Eso supone también que tenga más o menos calorías y eso es importante, pues con entre un 2% a un 5% de aceite de calidad puede ser suficiente.
Es verdad que un hummus casero dura un par de días o algo más en nevera, mientras que uno de supermercado dura más tiempo al llevar conservantes. Eso es importante o no, depende de la cantidad que hagas en casa.
También se puede hacer una especie de hummus de lentejas o con parte de lentejas y parte de garbanzos. O añadirle al garbanzo a la hora de tritura algo de remolacha cocida, aguacate, carne de berenjena asada, pimientos rojos en conserva, incluso zanahoria cocida, higos o castañas. Incluso si lo prefieres algo dulce o muy dulce, se le puede añadir mermeladas o frutas.

