Estas recetas que os dejo son del año 1918, del libro “La cocina moderna” escrito por la maestra andaluza Carmen de Burgos. Eran otros años, otro tipo de gastronomía, de productos, y aunque hoy nos sorprenden, en aquellos años eran habituales. No sabemos qué opinarán de nosotros dentro de un siglo cuando piensen que nos comemos los caracoles de tierra, cocidos y con jamón.
Nos pueden sorprender los elementos de estos caldos, para también hay que recordar o señalar que eran en muchos casos realizados para personas enfermas, pues eran líquidos calientes en casi todos los casos, con sabor y sustancia, pero sin nada sólido. En tiempos de hambre, de poca carne cara, a los enfermos había que añadirles imaginación para sus platos.
Caldo de ranas, y nos advierte que solo los cuartos traseros, es decir las ancas. Y caldo de vísceras de vaca que más bien es caldo de pulmón de vaca con dátiles e higos. No los he probado, creo que sería incluso incapaz de realizarlos. ¿Dónde compramos ranas? ¿las venden vivas o ya solo muertas y congeladas? ¿Y el pulmón de vaca lo podemos mezclar con pasas y dátiles sin un excesivo olor en la cocina?

