21/11/25
Este blog de cocina no cobra por sus opiniones
Escuché ayer en un vídeo de lo más torpe, a un joven muy conocido por sus intervenciones en redes sociales en donde explica las calidades de restaurantes a los que visita, de los que publican vídeos por TikTok, mientras comen grandes platos.
Y cayó en la trampa absurda de advertir lo que cobra normalmente por ir a un restaurante bajo encargo, y hacer un vídeo presuntamente libre, sobre lo buena que es su comida. Incluso los modelos por los que se decanta por ira a uno o a otros, según las calidades de lo que allí se sirve.
La capacidad de engañarnos (en general y en las Redes Sociales más) es tremenda, e incluso la capacidad de hacer negocios lucrativos con esos engaños de todo tipo, también. Y curiosamente, seguimos creyendo en los que nos engañan.
Cobra sobre 3.000 euros por jornada, por ir, aparentar que va de casualidad, pedir a la carta en restaurantes de cierto nivel alto, y decir que son únicos y maravillosos mientras nos los enseña.
Y lo curioso es que todos hemos visto a estos personajes (son bastantes) decir siempre lo mismo. Posiblemente cuando dicen que algo está mal, es que no les han pagado lo acordado.
Como el vídeo explicando el funcionamiento de su negocio lo ha publicado también en TikTok aunque no haya sido él en su propia Red Social, sino en una entrevista de un tercero, ha cometido la idiotez absurda de dar explicaciones que se le han disparado contra la línea de flotación de su negocio. De su credibilidad y limpieza en lo que hace.
La duda es saber si esta práctica que sucede con gastronomía…; qué no sucederá con todo lo demás.
Ya he tenido varios años y en funcionamiento este blog de cocina. https://salmorrejo.blogspot.com/
NUNCA HE COBRADO NADA DE NADIE, como es lógico ahora está casi parado por falta de lectores. Lo máximo que logré en los 17 años de funcionamiento fue un regalo de unas bolsas de cocina y congelación que me enviaron de una marca y gratis, para que diera mi opinión. Libre opinión, eso sí.
Algo me ha quedado claro, aunque ya lo sabía de antes. Soy perdidamente un imbécil.
