30/7/16

Carne de buey madurada en seco, varios meses

Estos chuletones de buey no son de fácil venta en muchas zonas de España. O dicho de otra forma, curiosamente una de las mejores carnes que tenemos en España, buey de edad, de campo y no de granja, con vetas en toda su carne, unos chuletones que están pidiendo por favor unas brasas como dios manda, en algunas zonas se ven amarillos, rancios, viejos, con excesiva grasa, e incluso caros para una carne casi en mal estado.

Porque efectivamente, para estar “muy” buenos deben llevar muertos unos meses y haberse curado o madurado en seco por especialistas. Mínimo un mes, máximo incluso 9 meses tras el fallecimiento del animal, aunque lo normal son entre 4 y 5 meses. Nunca deberíamos comer una carne buena sin haber pasado al menos 10 días desde la muerte, para que la carne “se haga”, por decirlo de alguna manera. Es un proeso químico donde la glucosa de la carne se convierte en lactosa y le suceden "cosas" que si interesa conocer, aconsejo buscar por internet.

Estos chuletones son baratos, están en el mercado de San Sebastián a julio 2016 a 32 euros el kilo. Pero en un restaurante pueden cobrarse desde 80 euros el kilo hasta casi infinito. Una delicia con sabores donde se mezclan los clásicos de la carne con los frutos secos, algo de madera, especias, etc.

21/7/16

Ensalada de setas con jamón en dos texturas

La setas se prestan muy bien para ensaladas templadas, acompañando jamón o langostinos pelados. Estas que os muestro tienen el jamón en dos texturas y formas totalmente diferente, una muy sencilla y la otra algo más costosa.

Cogemos un taco de jamón de dos dedos de grosos y lo dejamos una noche en agua. Antes habremos retirado la zona más seca para hacerla de otra forma. Por la mañana ponemos a cocer el jamón en una olla rápida al menos media hora con agua, como fi fuéramos a realizar un caldo de cocido. Una vez templado, le quitamos el tocino que no emplearemos y deshilacharemos el jamón en trozos pequeños y suaves. 

En una sartén refreiremos con un poco de sal y un ajo finamente picado las diversas setas a la hora de emplatar; las congeladas de Mercadona, Lidl o Alcampo funcionan perfectamente. 

En otra sartén con dos cucharadas soperas de aceite bien caliente, pondremos a tostar el jamón más seco que habíamos conservado, muy finamente cortado, para que quede al final y tras unos segundos en la sartén, como unas escamas crujientes.

Haremos una salsa velouté (bechamel sin leche y con caldo en su lugar) con un poco de harina y empleando el caldo que hemos sacado del jamón serrano. Necesitamos poca cantidad y no muy espeso.

Ahora a emplatar. Lechugas variadas o brotes verdes de base y un poco de tomate para dar color. Encima el jamón cocido desmigado. Alrededor las setas variadas que hemos refrito y están templadas. Por encima un poco de la salsa velouté que hemos hecho y un poco de vinagre de manzana o de jerez suave. Y para finalizar rociamos todo con el picadillo del jamón frito y crujiente.