Para las carnes de cordero, cerdo, pavo o conejo, embadurne la carne con un majado de grasa de cerdo (manteca de cerdo) junto a unos ajos laminados, perejil y orégano picado, algo de tomillo y romero, la noche antes de asar la carne. Y se sala la carne incluso un poquito más de lo que crees.
Dicen en algunas zonas que: Los Asados… Salados.
El adobo no debe ser exactamente igual si es para una paletilla o pierna de cordero, que para unas costillas de cerdo o un cochinillo, una cinta de lomo o un pavo asado entero. Lo que explico es la base. Para carnes menos sabrosas como el pollo o el pavo, las frutas le encajan muy bien, tipo limón, naranja o manzana.
Sigamos con la maniobra del adobo, la noche anterior a la del asado.
Ponga la carne dentro de una cazuela con agua mezclada con vino blanco o vinagre (unas dos a tres dosis de agua y una de licor o vinagre) más algunas hierbas. Podría ser cerveza o sidra, lo que nos permite más variables. Incluso vino tinto, si dominas los asados.
Ponga la carne dentro de una cazuela con agua mezclada con vino blanco o vinagre (unas dos a tres dosis de agua y una de licor o vinagre) más algunas hierbas. Podría ser cerveza o sidra, lo que nos permite más variables. Incluso vino tinto, si dominas los asados.
Este líquido no debe cubrir la carne, pero sí la base de la cazuela. Como medio litro o algo más para un kilo y medio de carne. Y lo bueno sería darle la vuelta a la carne a mitad de la noche, je je je, pero eso entiendo que no es posible. Así que si el adobo se hace antes de ponerse a cenar, se puede dar la vuelta a las carnes a la hora de irse a la cama.
A la mañana siguiente se asa la carne, con el horno bien caliente, al menos a 200 grados, y cuando hayan pasado entre 5 a 10 minutos, bajamos la temperatura (sin abrir la puerta del horno) a unos 180 grados.
Del caldo de la carne, del que ha estado toda la noche en su cama, habremos retirado un vaso para tenerlo luego a mano por si necesitamos ir echándole por encima de la carne o sobre la cama del asado.
Y se deja todo el asado entre una y tres horas al horno, depende si es pavo o cerdo, o más tiempo si es ternasco. Y si vemos que el fondo de la cazuela con la carne se seca, se añade líquido del que hemos retirado.
Si no tienes manteca de cerdo, también puede funcionar bien el aceite de oliva para esa especie de adobo. Eso va a gustos del cocinero. Y sin duda, puedes o debes poner a la hora de meter la carne al horno, unas patatas laminadas en la base junto al adobo, e incluso medias cebollas pues todas esas verduras están maravillosas de sabor.
Si te gusta la carne con una capita bien turrada por encima, puedes poner 5 a 10 minutos el grill en el último momento, poco antes de servir. Lo que nunca debe parecer es una carne guisada o cocida, eso es pecado. Es mucho mejor tostada y crujiente.

