17.8.17

Café picante, con guindilla

Muchos de vosotros ya habréis probado el café picante, pero para los que no lo habéis hecho deciros que es una posibilidad más, que en Italia y en algunas zonas de Europa es muy normal encontrar estas presentaciones de café con picante, y que resulta como poco distinto e incluso agradable para mitad de tarde con unas pastas.


Es tan sencillo como mezclar en el café molido para espresso una cantidad pequeña de polvo de guindilla o cayena. Cuidado, pues con poca cantidad es suficiente. Yo compré un paquete como el de la imagen y lo tuve que mezclar con la misma cantidad de café “normal” para lograr un sabor más adaptado a mis gustos. El café al tomarse muy caliente, refuerza el sabor picante a poco que contenga guindilla molida.

Como es lógico suponer, por el mismo sistema le podemos añadir a nuestro café molido unos granos molidos de anís, o de pimienta blanca o de cardamomo o de tomillo, o de cualquier otra hierba o especie que nos apetezca. Es una manera de cambiar el tipo de café, pero siempre os recomiendo que lo hagáis en poca cantidad, pues se refuerzan los sabores.

Queso Sampietrino, italiano poco conocido


Desde Italia y demostrando que Europa y el Mediterráneo es tierra de excelentes quesos, mostramos este queso de vaca y poco conocido en España llamado Sampietrino, elaborado con leche cruda de vaca, en una maduración de entre 2 a 6 meses. Es un queso de pasta dura y compacta, cubierta de aceite de oliva y romero, ya desde el principio del proceso de maduración. Sabor sorprendentemente fresco, muy láctico, con cierta acidez de fondo y un agradable retrogusto, perfumado de romero.

16.8.17

Picoteo o tapas, para empezar la comida

A veces las ideas se nos acaban para preparar unos entrantes o un picoteo para empezar la comida. España y su gastronomía es un lugar maravilloso para probar pequeños platos y todo el norte como el sur, unas zonas excelentes para conocer cocinas bien diferentes.

Os dejo algunas ideas de un restaurante de Zaragoza. Son solo los nombres de platos, pero estoy seguro que os pueden dar ideas para crearlos vosotros mismos a vuestro gusto.

Unas simples mini tortillas de bacalao con una gambita encima, puede ser una delicia.

Unas alcachofas de frasco y ya cocidas con un toque de Oporto y un rallado de trufa encima otra sorpresa para el paladar. Si no hay trufa, un picado muy fino de jamón seco le va de maravilla.

Unas habitas de conserva o congeladas, refritas con ajetes y servidas en plato pequeño con una loncha de foie encima, es otra delicia. Y en caso de no tener foie del auténtico, un poco de paté fino de ave, encaja y da parecida sensación.

15.8.17

Lindt y sus chocolates con licor de pera y cereza

Los chocolates con licor son un clásico, bien rellenos de alguna bebida espirituosa o bien en su propia composición. La mezcla de chocolate con el sabor potente de alguna bebida alcohólica encajan perfectamente.

Ahora Lindt ha sacado dos chocolates con alcohol, uno con licor de pera y otro con licor de cereza. De momento para Centroeuropa, pues en España ambos licores no son muy reconocidos. Un buen añadido a una copa larga de medianoche.

Falafel, croquetas de garbanzos orientales

El falafel es un producto oriental como si fuera una masa de croqueta —a veces se hace también como una pequeña hamburguesa o una bola redonda— frita con aceite de oliva y que se elabora principalmente con puré de garbanzos. Se suele servir como entrante, primer plato o cómo bocadillo en pan de pita caliente. Veamos cómo hacer este plato entre árabe u de la cocina india, que es muy sencillo de realizar.

Los garbanzos los ponemos en remojo la noche anterior, y al día siguiente y sin cocinar los trituramos bien, junto a un poco de cebolla cruda, uno o dos dientes de ajo, un poco de perejil y una tacita pequeña de agua. Tiene que quedar una masa espesa, como de croqueta tradicional.

Le añadimos a la masa sal, pimienta negra y algo de cayena para que pique ligeramente, y un poco de especias tipo árabes u orientales, como el curry o el ras al hanout. Para que la masa luego no quede excesivamente densa al freír, demasiado “ladrillo”, se le puede añadir un poco de bicarbonato. Se deja toda la masa media hora para que repose y se mezclen los sabores.

Si al final la masa queda muy espesa se le puede añadir algo de leche o agua y si queda muy clara, algo de pan rallado.

Se fríen las croquetas ya formadas, en abundante aceite de oliva o girasol, con fuego fuerte para que queden tostados por fuera, y se sirven acompañadas con una verdura, y con una salsa tipo hummus, yogurt con pepinillos o como la que vemos en la imagen que es tomate natural picado con un toque picante.

14.8.17

Tomate con mozzarella y albahaca

Muchas veces, menos es más. Este plato es muy sencillo, en poca cantidad, sirve como un entrante refrescante ante un segundo plato copioso o contundente, y agrada a la vista y en boca por sus contrastes. Tan sencillo como tomate en carpaccio, cortado fino, acompañado de unas láminas de un buen queso  suave, en este caso era mozzarella, y un toque de salsa verde, con albahaca, perejil y si acaso un molido muy fino de avellanas. 

Tres colores, tres elementos, el “menos es más”.

Servido en un hotel italiano, antes de un plato de carne con pasta.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...