12.4.18

Precio del tomate de verdad en mercado Almería

Estos precios son reales, del mercado de abastos del centro de Almería en abril de 2018, en la tierra de los invernaderos, donde el tomate de verdad está a unos precios prohibitivos. 

Cuidado con las comparaciones, pues nos puede suceder algo muy parecido en todos los sitios. Los invernaderos son fábricas de crear productos de huerta. Si entras a uno de ellos, con miles de plantas de tomate en plena producción, no se huele a tomate. Si compras un tomate de estos, ya huele a tomate. Pero el precio es prohibitivo.

Un kilo de tomate "Raf" verde a 17,80 euros el kilo y el rojo a 15,80 euros multiplica casi por 10 el precio de ese tomate en mercados de Zaragoza.


11.4.18

Ensalada ilustrada. Consejos y prohibiciones

Las clásicas ensaladas ilustradas que con ese nombre solo se dan en los restaurantes baratos son una clásica mezcla de ensaladas variadas o temáticas con al menos media docena de elementos sobre unas lechugas más o menos modernas. Todo sería perfecto y fácil, pero más lo será si tenemos en cuenta algunos detalles.


Si es ilustrada debe contener bonito o atún en aceite o escabeche.

Es importante que tenga unos espárragos en conserva

Unas rodajitas de pepino encajan muy bien.

Aceitunas verdes o negras dar color, pero si es posible que no tengan hueso.

El tomate y más si es sabroso, es imprescindible.

Si vas a poner cebolla que no pique. Si pones pimiento que sea carnoso.

Poner por encima un poco de maíz, de cebolla seca o unos pocos frutos secos es todo un detalle.

Todo este conjunto necesita una salsa que no rompa el conjunto. Prohibido el vinagre balsámico.

Una vinagre sencilla lleva aceite de oliva de verdad, vinagre en un 25% de la cantidad de aceite, y si quieres historiarla le va bien un poco de mostaza o de miel.

Y recuerda que la ensalada lo lleva en el nombre. En SAL ada.

7.4.18

Olla de trigo de las zonas rurales de Almería

La olla de trigo es un antiguo plato típico de la zona interior de Almería, un plato rural de olla que todavía se conserva en algunas zonas para los inviernos, de subsistencia casi, de poner al fuego muy lento en el hogar, todos los ingredientes que se tenían en las zonas rurales pobres, para alimentar a las familias a veces muy numerosas.

Se compone principalmente de trigo, con el añadido de alguna legumbre como judías y garbanzos secos, alguna carne de baja calidad de las que se conservan en sal (espinazos, rabos, patas, careta, etc), con algo de morcilla de cebolla, trozos de patata y nabo, junto algo de la verdura que se tenga en casa y cebolla picada fina para dar más sabor. Todo ello con el añadido final de hojitas de hinojo picado muy fino que cocerán los últimos 15 minutos. En estos tiempos se añade algún hueso de jamón para darle más sabor.

El trigo debe estar en remojo toda la noche así como las pocas legumbres que acompañan el plato, donde debe predominar el trigo, al que antes de poner al fuego se le dan unos golpes metido en u8na bolsa, para que se descascarille en parte si es integral, que era como se utilizaba en tiempos remotos.

El tiempo de cocción lenta nunca debe bajar de las dos horas de todos los ingredientes menos las morcillas y las patatas, que se añadirán pasado ese tiempo para estar otros 20/30 minutos más. Eso sí, es fundamental dejarlo reposar una hora, antes de volverlo a calentar y servir. Para que todos los sabores e ingredientes, mariden definitivamente.

Si no te resulta fácil encontrar el trigo, lo puedes hacer con arroz, aunque no es lo mismo. El hecho de que se hiciera con trigo es simplemente porque el trigo existía en todas las casas pues se empleaba para el ganado y las gallinas. En cambio el arroz había que comprarlo. Los tiempos de cocción cambian y en caso de hacerlo con arroz hay que poner todos los ingredientes de carne y legumbre juntos y poner el arroz en el momento de las patatas y las morillas.

6.4.18

Garbanzos con espinacas y bacalao, en 10 minutos

Hay tres elementos simples que casan perfectamente en un buen plato de la cocina tradicional española de los campos y del interior. Los garbanzos, la espinaca y el bacalao. Un trío que sin duda es un éxito. El plato se puede hacer como dios manda, es decir cociendo los garbanzos y en los últimos minutos añadir la espinaca y el bacalao, pero yo os propongo un plato más rápido, para cuando no hay mucho tiempo. Unos garbanzos con bacalao y espinacas para hacer en poco más de 10 minutos.

En una olla picamos en láminas dos ajos (y si no quieres que se coma, ponlos enteros y los retiras al servir) y los ponemos a dorar con aceite. Cuando cambie el ajo de color añadir una cucharadita de harina y tostar. Cuando la harina esté tostada retirar del fuego y añadir media cucharadita de pimentón dulce (o picante incluso, si eres atrevido), una hoja de laurel, un bote de garbanzos de cristal con su caldo, un puñado de espinacas cortadas a tiras y poner al fuego junto con un vaso de agua para que cueza todo durante 15 minutos. Cuando falten 5 minutos para el final de la cocción  añadir unos trozos pequeños de bacalao desalado para que el plato se termine de realizar y los sabores se unen en una sinfonía. Revisar el sabor y rectificar de sal si fuera necesario.

Se puede servir con un huevo cocido picado fino, puesto por encima. Y no, no es tan solo un plato de Cuaresma, es una maravilloso plato de garbanzos con bacalao y espinaca para todo el año.

Pipirrana de ahumados

Una pipirrana es un plato del sur de España con diversas variables, que además de ser muy refrescante encaja perfectamente como una tapa de acompañamiento a una bebida de media tarde. Su elaboración es muy simple, pero vamos a dar los ingredientes de la pipirrana de ahumados, para darle un toque algo distinto.
Vamos a cortar en trozos pequeños un tomate colorado, media cebolla que no pique mucho, medio pimiento verde y un poco de pimiento rojo, y lo vamos a poner todo en un bol con aceite de oliva de verdad y unas gotas de vinagre.

Le vamos a añadir unos trozos de salmón ahumado del mismo tamaño que el resto de ingredientes, lo mismo de bacalao desalado y unos toques de sardinas anchoadas o de bonito seco como el que se hace por la zona de Murcia o Almería.

Dejamos todos los ingredientes un par de horas en el aceite y vinagre, ojo, solo unas gotas de vinagre.

Y lo servimos con un poco de picado de huevo duro si queremos quedar muy bien, sobre unas tosta de pan muy fino.

Las variaciones pueden llevar atún en escabeche o en aceite, caballa, o un poquito (o no) de ajo muy picado. 

26.3.18

Patatas fritas sabor berberechos. Sí, existen

La capacidad de hacer trampantojos sencillos es casi infinita, y en gastronomía más. De la mano del chef David García que lo firma y de Supermercados Lidl, han salido al mercado patatas fritas con sabor a berberechos. Fuerte la idea, chulo, curioso, novedoso.

Las patatas fritas permiten casi de todo. Estas lo demuestran. Muy crujientes, con sabor a berberechos tal vez un poco avinagrados de más, con fuerte sabor que yo bajaría un poco, pero que sin duda sorprenden al consumidor atrevido y al que le guste probar sabores o texturas nuevas. Comer un trampantojo de berberechos que crujen tiene su punto.

Lo dicho, un poco más suaves creo que estarían algo más logradas. Están hechas en Valencia.
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