Voy a comentarte algunos pequeños consejos para las cenas de Nochebuena y Nochevieja. Son muy elementales, pero puedes servirte para la calma de esas horas importantes.
La decoración de la mesa es importante. Unas velas, unas hojas secas sobre la mesa, un mantel de color llamativo o en tonos crudos según el tipo de cena que servirá, una cristalería completa, ayudan a dar ambiente. Cuidad darte ese ambiente especial, para que te entre por la vista.
El marisco algo caliente, está mejor y más sabroso. No es necesario que sea muy caro, ni tiene que ser muy especial, a veces simplemente un nuevo tratamiento encaja muy bien. Recuerdo unos langostinos guisados en tomate y pimiento rojo de Logroño y algo picantes, que estaba deliciosos, y eran langostinos congelados.
Unos entremeses tipo tapas, en bandejas que van saliendo de cocina según se toman, es una agradable manera de sorprender a sus comensales. Nunca saben qué viene después ni cuando acaba el servicio.
Tomar cava seco durante toda la cena es una opción muy recomendable y si no se sale de tomar siempre la misma marca y tipo de cava durante toda la noche, su cabeza se lo agradecerá.
Un suave coctel de bienvenida ayuda a abrir los jugos gástricos, también un aperitivo con encurtidos o vinagretas.
Servir diversas formas de pan, diferentes tipos de pan, queda muy elegante. Nunca se toman, pero queda muy enmarcado y ayuda a valorar la totalidad de la cena.
Curiosamente muchas familias mantienen una tradición, un producto que repiten año tras año, cocinado de la misma forma o de diferente manera. No pierda estas opciones que sirven para enmarcar a la familia.
Recuerda que un asado requiere tiempo, que para noches de poca atención no es lo mejor, pero si has decidido cocinar asado, riégalo con alegría con cerveza o vino o sidra, y lo dejas en el horno a fuego no muy fuerte, para que la carne no quede dura, al menos entre una hora u hora y media por kilo, según carne.
Junto a los turrones, puedes servir bombones, frutas de Aragón, frutas tropicales o unas nueces y avellanas. En la novedad puede estar el gusto que se recuerde más. Un vino oloroso, un moscatel de calidad, encaja muy bien.
Prohibido discutir en la sobremesa, es de mala educación y no sirve de nada. Además las discusiones en días señalados duran muchos más meses o incluso años que las realizadas en días normales. Una música suave de fondo ayuda a ciertos silencios con sonrisas.















